Castillo de Cabrera

El Castillo de Cabrera es uno de los principales atractivos que se observan a nuestra llegada a la isla. Esta fortificación data de finales del siglo XIV y preside la entrada al puerto de Cabrera.

La construcción del castillo vino motivada por las frecuentes incursiones de piratas del norte de África. Era frecuente que las Islas Baleares fuesen atacadas periódicamente. Así, mientras que los piratas que atacaban Ibiza utilizaban la isla deshabitada de Formentera como lugar de preparación del ataque, los piratas berberiscos utilizaban Cabrera y su magnífico puerto natural como base desde donde atacar las costas mallorquinas. El castillo tiene unas vistas privilegiadas de toda la ensenada del puerto y permitía aumentar la vigilencia en aguas cercanas a Mallorca.

La visita al Castillo de Cabrera representa una de las visitas obligatorias si visitamos este parque nacional. Es posible acceder a la parte alta de la fortificación subiendo por una estrecha escalera de caracol. En la subida observaremos las estrechas ventanas que servían para vigilar el mar, a la vez que impedían el lanzamiento de objetos a esta estructura defensiva.

Además de lo imponente del castillo de Cabrera y su aspecto inexpugnable, el mejor argumento para subir hasta aquí son las privilegiadas vistas que se pueden obtener. Desde lo alto del edificio es posible ver una panorámica privilegiada de todo el puerto de Cabrera.

Es fácil entender desde este lugar la razón por la que la isla es un lugar estratégico en el Mediterráneo. Por otro lado, y a pesar de la presencia militar en la isla, debemos estar agradecidos a que los usos militares en la isla sean mínimos ya que el valor medioambiental de Cabrera está fuera de toda duda.

¿Cómo llegar al Castillo de Cabrera?

Para acceder al castillo, debemos salir del muelle principal del puerto de Cabrera. Un camino de tierra parte bordeando el puerto natural y, tras apenas un centenar de metros encontraremos un desvío a mano izquierda. Aquí comienza la corta, pero exigente, subida.

Se recomienda llevar zapato cerrado para realizar esta pequeña excursión, así como llevar gorra y agua.