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Historia de la isla de Cabrera

De refugio pirata a campo de tiro, para acabar siendo declarado Parque Nacional Marítimo y Terrestre. No cabe duda de que la historia de la isla de Cabrera es cuanto menos curiosa.

El Estado pagó a los Feliu 362.148 pesetas, de las de entonces, por sus 1.573 hectáreas (una extensión equivalente a 1.573 campos de fútbol).

Una pequeña cala de Cabrera, con el castillo de la isla al fondo.

¿Por qué se llama Cabrera?

Todo el archipiélago (recordemos que se trata de un conjunto de 19 islas e islotes) es conocido por el nombre de la isla de mayor tamaño: Cabrera. ¿Pero cuál es el origen de este nombre?

Parece ser que, efectivamente, en esta isla vivían cabras. Parece ser que los romanos liberaban animales en algunas islas de «su mar» (no en vano conocían al Mar Mediterráneo como Mare Nostrum). De esta forma, tenían alimento en caso de tener que refugiarse en alguna de estas islas.

No se trata de un caso aislado. En Italia también se encuentra la isla de Capri. En el mismo archipiélago de Cabrera también se encuentra otra isla llamada Sa Conillera (Conejera) e idéntico nombre recibe un islote al oeste de la isla de Ibiza. Curioso, ¿Verdad?

Entrada al puerto principal de la isla de Cabrera

Cabrera: un lugar de paso

Por su reducido tamaño, fue una isla deshabitada durante siglos. Sí que fue visitada por las diferentes civilizaciones que se establecieron en las Islas Baleares: los fenicios, cartagineses, bizantinos y los romanos fueron «turistas» en este archipiélago.

Pero sus visitantes más ilustres fueron los piratas berberiscos, que usaron estas tierras como guarida. Más de una novela de piratas se podría desarrollar entre los 19 islotes de este archipiélago. Quién sabe si en alguno de ellos aún se esconde algún tesoro pirata…

La abrupta costa de Cabrera
La abrupta costa de Cabrera

Más adelante, Cabrera también sirvió de cárcel para los soldados franceses que fueron hechos prisioneros en la batalla de Bailén, durante la Guerra de la Independencia Española. Muchos de ellos no saldrían de allí con vida.

De isla militar a Parque Nacional

La isla fue propiedad de los Feliu, una familia mallorquina que construyó algunas edificaciones para los payeses encargados de la agricultura y ganadería en la isla. Sin embargo, el Estado español acabó expropiando Cabrera alegando razones militares. El Estado pagó a los Feliu 362.148 pesetas, de las de entonces, por sus 1.573 hectáreas.

Puerto de Cabrera
Puerto de Cabrera

Se dice que la isla fue escenario de prácticas de tiro y que aquí se llevaron a cabo algunas maniobras que no hacían presagiar nada bueno para su sistema ecológico. Sin embargo, la presencia militar resultó fundamental para su protección.

Protegida de la especulación inmobiliaria por ser campo de maniobras del ejército español, hoy es el refugio en el que descansan más de 130 especies de aves en sus rutas de migración. Y si la superficie terrestre es espectacular, sus fondos marinos dejan sin palabras a todos aquellos que no se conforman con una simple mirada y se atreven a adentrarse en sus cuevas submarinas, en las que posiblemente habiten especies ignotas todavía sin catalogar.

Hoy en día, el archipiélago es el único Parque Nacional de las Islas Baleares, además de la mayor extensión del mediterráneo sin urbanizar. Hoy en día se mantiene una presencia militar, pero de manera testimonial.